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La razón del miedo

¿Qué parte de tu vida se encuentra limitada porque tenés miedo? ¿Empezar esa carrera que te gusta? ¿Dejar ese trabajo que te fastidia y emprender? ¿Dar el paso para comenzar esa nueva relación?

¿Qué te dice la gente cuando le expresas que no haces "X" cosa porque tenés miedo? ¿Que no tengas miedo? ¿Que el miedo te limita? ¿Que hay que vencer los miedos? El miedo es muchas veces un ladrón de sueños, es verdad. Pero el miedo tiene distintas facetas, muchas veces está allí por una buena razón.

A veces sentimos que sabemos dar consejos Muy a menudo sentimos que sabemos de qué se trata, que sabemos exactamente lo que el otro debe hacer. Y es allí donde aparecen los siguientes consejos: - Tenés que animarte, tenés que ignorar el miedo, adelante! Vos podés: ¡no tengas miedo! Se habla mucho de que el miedo es tu enemigo, que te bloquea, que serías capaz de mucho si simplemente no tuvieras miedo y a veces nos olvidamos de que el miedo es nada más ni nada menos que un aviso de que podría haber algún peligro. Y no se trata simplemente de ignorar ese aviso, sino de descubrir de qué se trata. Averiguar de qué me está alertando el miedo.

-- Si en el auto se me enciende la luz que indica que hay un aumento de temperatura ¿Qué hago?: ¿Tapo la luz? ¿La ignoro? ¿O paro el vehículo y averiguo de qué se trata? Exactamente eso es el miedo: un aviso. Y con todo aviso es menester averiguar la causa, prestarle atención y sobre todo ver qué podemos hacer al respecto.

¿Cómo lo hacemos? Lo importante es no centrarnos en el miedo sino en eso que nos está avisando, tenerlo en cuenta. Ver qué información nos está aportando. El miedo te avisa de que hay algo que podría salir mal, te anima a tener cuidado, te pone en alerta y hace que lo pienses dos veces. Nos dice que antes de dar el paso tenemos que averiguar más, tener más datos, luego evaluar y finalmente planificar. El miedo no es el problema, el problema es lo que hacemos con él. Lo malo es si simplemente hacemos o dejamos de hacer según algo nos dé o no miedo, dejamos nuestra capacidad de acción a su merced. Si querés volar pero tenés miedo no se trata de simplemente animarte y saltar, se trata de buscar la forma más segura, de buscar a expertos que te enseñen como hacerlo.

-- Si fuéramos trapecistas, tenderíamos una red. Si fuéramos tragafuegos tendríamos un extintor cerca, si fuéramos piloto de autos nos compraríamos un buen casco, instalaríamos airbags y buenos cinturones. Para todo eso sirve el miedo y acciones como esas podrían ser factibles en cada una de nuestras situaciones. Hacemos lo mismo que con la luz de aviso del auto: la investigamos y vemos qué podemos hacer para paliarla. Si ese miedo nos está avisando de que hay algo que podría salir mal ¿Cómo podría minimizar la posibilidad de que eso pase? Puedo también hacer un plan de qué hacer si eso malo pasa. Finalmente debemos saber que si algo nos da miedo hacer, es porque está fuera de nuestra zona de confort, es algo nuevo, totalmente diferente a lo que vinimos haciendo hasta ahora. Y es justamente en lo nuevo, en lo diferente, en lo que todavía no experimentamos dónde está ese cambio que estamos buscando, qué necesitamos hacer para crecer, para avanzar. Y sin dudar también, si nos da miedo es porque es algo importante, algo que tiene el potencial de cambiar nuestras vidas para mejor.

-- En esos casos, es importante ser conscientes de qué es lo que queremos hacer y porqué lo queremos hacer, valorar cuales son las consecuencias tanto de realizarlo o no realizarlo. Porque aunque nos pese, no tomar ninguna acción es también una acción en sí misma y no está exenta de consecuencias. Salir de nuestra zona de confort no es fácil, requiere de nuestra energía, de tener una pizca de valentía, así que siempre es bueno tener claras nuestras motivaciones y visualizar los resultados que esperamos alcanzar para ser conscientes de todo lo que conseguiremos en caso de que cumplamos lo que queremos.

-- Por lo tanto, tené en claro cuál es tu miedo pero también de cómo podes atravesar sus fronteras de forma que la experiencia sea positiva. Usar lo que aprendiste a lo largo de tu vida para hacerlo de manera coherente y aprovechando todo lo que sabés de experiencias anteriores. Lanzáte, pero no al vacío. No sin red, que el miedo está ahí por alguna razón.

*Coach Ontológico Profesional Licenciada en Sistemaswww.mejorymasfeliz.com