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El vacío del hombre posmoderno

Está tan vacío el hombre posmoderno. Lo sé al verlo por las calles. Su interior corre mucho riesgo. Él no tiene un espacio para encontrarse con quién realmente es, está aturdido por superficialidades, no hay profundidad en ese hombre.

El hombre posmoderno está vacío. Lo he oído gritar su vacío en otras palabras, en cada uno de sus gestos y en sus movimientos. Ya no mira dentro de sí mismo ¿Qué habrá en su interior sino una interminable nada? Ya no transita con sosiego la calma. Y ya no hay lugar para lo que podría haber en él de profundo: el silencio y la reflexión con uno mismo. Él no conoce el silencio, está aturdido ¿Cómo podrá entonces sumergirse en su propio espíritu? ¿ Escuchará, al menos alguna noche, su propia voz, su propio grito? Ese hombre, además, no es real. Vive una realidad virtual permanente. Él, si está en las redes sociales, existe. Su vida, como si fuera fragmentada, aparece reflejada en las fotos que sube. Ya para él se ha convertido en una necesidad fotografiar todo cuanto come, todo sitio a donde va, todo cuanto hace. ¿Qué será más importante para él: la fotografía de un momento o haberlo vivido? Hombre actual: ¿Cuándo dejarás de ver pantallas y verás un rostro? ¿Cuándo te vas a encontrar de verdad con otros? Él no es real, lo repito. Que alguien le pregunte si él es copia fiel de lo que muestra, si en cada fotografía están sus alegrías, sus penas, sus miedos y también sus incertidumbres.

-- Su cotidianeidad no es fotografiada, él está lejos de los que están cerca y siempre cerca de los que están lejos. ¿Es culpa de la tecnología que supera fronteras o es culpa del hombre que dejó que ella lo atrajera? No lo sé. Ese hombre, al que también he visto varias veces al espejo, está vacío. A veces siquiera de él viene el concepto de quien realmente es, a veces siquiera lo mide un concepto abstracto por él pensado. Suelo oírlo, gritando en otras palabras su vacío. Él es su celular de último modelo, él es el auto más caro que posee, él es cada una de las fotos que comparte en redes sociales, la cantidad de seguidores que tiene en Instagram, el número de las fiestas a las que asiste, la ropa que viste. Hasta sus preocupaciones han cambiado. Sé verlo desesperado, reduciendo su propio valor a un número de "likes" o seguidores.

-- ¿Qué sucede con el hombre posmoderno? ¡Que alguien le avise que está vacío! ¿Siente ese hombre el vacío? Y si es que lo siente, ¿Cómo lo llena? Con superficialidades, lo he estado observando. Le han impreso la idea de que consumiendo saciará toda falta. Su felicidad es incorporativa. Debe incorporar, adquirir cosas para ser feliz ¿Hay alguna duda de que está vacío? No hay en él interioridad, no hay en él nada que lo haga único, carece de autenticidad. ¿Qué hará más que lo que hace todo el mundo? El hombre posmoderno no tiene un refugio seguro. No hay en él nada que lo sostenga cuando es despojado de toda superficialidad. Ante cualquier tempestad él es débil. Tiembla y se pierde su liviano espíritu con un viento de superficialidades. ¿Podrá reencontrarse tarde o temprano con sus profundidades? Está vacío, es amante de la superficie. Da un culto exagerado a la imagen, de reojo lo miro. Para él, las personas valen por su cuerpo y la marca de la ropa que lucen. La televisión y las redes sociales aprueban y promueven estos cultos. Es la fachada lo que importa. ¿Entonces, jamás dejará ese hombre de ser vacío? He leído que el hombre posmoderno descree del porvenir y le basta con vivir el presente. Como si suyo fuera el rostro de la esperanza perdida, del espíritu rendido de aquel hombre moderno, capaz en todo por ser poseedor de la razón y de la verdad ¿Acaso nadie ve ese rostro en las calles, en el espejo? ¿Acaso ese espíritu rendido ha hallado recoveco en ningún cuerpo? ¡Cómo sufre ese hombre! Sus dolencias son consecuencia de esa misma época de la que él forma parte, como una configuración. Él padece ese mundo de la imagen, ese mundo tan superficial. ¿Posmodernidad, qué has hecho del hombre? La época se la arraigado en el alma, en el cuerpo. La época se ha convertido en dolencia para quienes no van a la par de sus requisitos e ideales ¿Sabrá el hombre posmoderno que más que vivir es vivido, que sus dolencias no son ajenas al momento de la historia que transita? Hombre vacío ¿Serás eternamente eso? De a ratos, intermitente, lo siento volver de los abismos superficiales. Lo he encarnado con su alma liberada de lo trivial, de lo superfluo.

-- He percibido en él una pequeña profundidad, un pequeño fuego. Lo he encarnado admirando en silencio un atardecer, mientras de a poco oía cómo venían desde lejos sus propias voces, sus propios llantos y gritos, enterrados, condenados al olvido. Se asomaban en él planteos y replanteos. Y ese hombre se preguntaba sobre sí mismo. ¿Lo cruzaré más de seguido? ¿Sabré encontrarlo cuando esté perdido? ¿Caminaré con frecuencia por esos recónditos sitios? ¿Dónde estarás hombre del pequeño fuego? Me pregunto y temo la respuesta. Dime que en un mundo de la superficie y aunque sea de a ratos me sienta extraño, solo y a la intemperie, sabré mantenerte siempre a salvo, encendido. "El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo". Friedrich Wilhelm Nietzsche.

* Estudiante de profesorado en Psicología. Lectora de diario época