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Casas de madera, un escalón hacia el futuro laboral e industrial

Si se hicieran mil viviendas sociales por año, y el 10% fueran de pino, se generarían 120 nuevos puestos de trabajo directos y 200 indirectos. Cada casa podría estar lista en dos meses y medio, un tiempo 30% menor al habitual. Un desafío interesante para la región.

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¿Puede Corrientes potenciar su capacidad industrial y generar a la vez ocupación para cientos de personas, como ya lo hacen países del primer mundo? ¿Puede Corrientes compararse con Londres, Canadá, Finlandia o Nueva Zelanda en algún sentido? Quienes se dedican a la producción forestal, en cualquiera de los eslabones de la cadena que va de viveros con la más sofisticada tecnología genética hasta quienes se ocupan manufacturar a partir de aquellos bosques implantados, están convencidos de que sí. En primer lugar, porque la provincia tiene más materia prima que ninguna otra. Son 500 mil hectáreas cultivadas, que representan el 70% de la masa forestal del país. Y en segundo término, porque capacitarse para completar una cadena productiva eficiente y competitiva solo requiere de personas que estén interesadas en hacerlo. Cientos de miles de hectáreas que fueron plantadas para ese fin esperan a manos especializadas para convertirlas en muebles, tableros o casas.

EXISTEN MÁS DE 70 DISEÑOS DISTINTOS, Y TODA LA ESTRUCTURA ES SIEMPRE DE MADERA.
EXISTEN MÁS DE 70 DISEÑOS DISTINTOS, Y TODA LA ESTRUCTURA ES SIEMPRE DE MADERA.

Y aunque no es cuestión de soplar y hacer madera, todo parece indicar que las edificaciones a partir de esta materia prima podrían resolver grandes problemas sociales de la región: el déficit de viviendas y la generación de empleo. Mientras que la fórmula resulta exitosa en países como Canadá, donde el 95% de las viviendas son fabricadas con madera, y le siguen Estados Unidos (90%), Finlandia (75%) o Noruega (60%), en Sudamérica todavía hay mucho terreno por descubrir en la materia. Entre los más evolucionados del continente se encuentra Chile, que cuenta con edificios emblemáticos en distintas ciudades construidas con esta técnica preindustrializada, y orienta sus esfuerzos a elevar el tope del 15% de casas fabricadas con madera hacia un porcentaje mayor. Ahora, por un convenio binacional que durará dos años, expertos chilenos participan de una mesa conformada por los principales actores gubernamentales, educativos y privados para encaminar la producción industrial de la madera hacia este rumbo: el de hacer casas, que en Corrientes no representan ni el 1% de las viviendas que existen. Uno de cada tres árboles implantados del país se encuentra en nuestro suelo. Pero, del total que se produce, solo se corta uno, porque no existe destino industrial cercano para el excedente. La construcción de viviendas representa un universo que desafía mitos arraigados en la cultura local. En diálogo con época, expertos analizaron esta posibilidad desde distintas perspectivas, y todo confluye en una conclusión desafiante: el obstáculo es principalmente cultural que, de superarse, podría llevar a la sociedad correntina a un nivel de ocupación, industrialización y hábitat muy superior que la actual.

Las casas del futuro "El potencial es inmenso", asegura Eric Kennedy, un arquitecto que se orientó y especializó en la edificación de construcciones de madera a partir de una experiencia con profesionales canadienses que visitaron la provincia en 2008. Desde entonces "la madera me sedujo, por sus bondades y las ventajas que presenta", relata a época. En un predio de algunas manzanas en Santa Ana, Kennedy avanza en la construcción de 6 viviendas que pertenecerán a conocidos cercanos, y que se proyecta como un futuro emprendimiento turístico con perfil ecológico. En este caso -como en otros- de muestra basta un botón. La recorrida por la construcción abrió un camino hacia el corazón de los secretos de un potencial que Corrientes no puede seguir ignorando: construir casas con madera.

"Quedé impactado por la velocidad con la que se construye con este sistema, y también por la cuestión ambiental. Construir con madera es ecológico y amigable con el ambiente. No existe otro material donde uno plante una semilla y luego cuente con materia prima para edificar algo", sintetizó el arquitecto, quien además de ser docente en la Universidad del Nordeste se califica a sí mismo como un "emprendedor, con todo el riesgo que supone invertir tiempo y esfuerzo en innovar", apuntó.

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A la hora de comparar con los materiales tradicionales, Kennedy fue categórico: "El acero, el cemento y el aluminio son derivados de minerales, muy difíciles de conseguir y conllevan un fuerte impacto ambiental desde la extracción hasta la transformación. Implica un gasto energético muy elevado, en especial el aluminio", recordó. "La madera responde mejor: requiere un menor consumo energético, se origina en bosques implantados para ese fin, y es renovable", sostuvo.

Según explicó Kennedy a época, a la hora de construir este material también "ofrece una buena respuesta ecológica: tiene una mejor performance térmica, para refrigerar y para calefaccionar. Ese es uno de los principales desafíos de la sociedad actual, en especial en Argentina. No es algo para aplicar dentro de un tiempo, es necesario ya".

Cómo es una casa de madera El olor a madera, la calidez, la luz que fluye desde amplias ventanas y contrasta con ambientes amplios y con una acústica especial envuelven a quien ingresa en una de estas construcciones que parecen salidas de series televisivas. Las edificaciones son 100% de madera en su estructura, del piso al techo. Y sus paredes se constituyen de estructuras de vigas con al menos cinco componentes en su interior: fenólico (son placas de madera que aportan rigidez a la estructura), lana de vidrio (que funciona como aislante térmico y acústico), papel "mágico" (regula el vapor que se genera dentro, y no permite a la humedad ingresar desde el exterior), plástico de 200 micrones (es una barrera aislante), durlock (revestimiento de yeso), y el acabado exterior con el material que uno desee. La facilidad para construirlas de manera "preindustrial" favorece la disminución de tiempo: se hacen en la mitad de días que una construcción tradicional. "La madera regula la humedad, que es mucho más agresiva con el ladrillo y el cemento", remarcó en su demostración. Por eso "son más cálidas en invierno y más frescas en verano. Forman como un microclima", apuntó.

CADA PARTE QUE SE UTILIZA ESTÁ SECADA E IMPREGNADA.
CADA PARTE QUE SE UTILIZA ESTÁ SECADA E IMPREGNADA.

"Es también muy versátil, cualquier reforma implica una practicidad muy superior a otro tipo de construcciones", sostuvo. Y aunque las casas prefabricadas son parte de ese sistema, no todas las casas de madera son prefabricadas. "Hay más de 70 diseños para elegir", aseguró el arquitecto. En cuanto a la durabilidad, el especialista explicó que se garantiza a partir del tratamiento previo que recibe la materia prima, que pasa por hornos de secado que le aportan "estabilidad, entonces no se deforma ni se acorta". Y también el proceso de impregnación, que la preserva de insectos y otros deterioros. "Hay zonas de Estados Unidos que exhiben construcciones de casas con más de 200 años", remarcó.

Mitos por talar El principal obstáculo que tendrá que enfrentar esta tendencia constructiva para evolucionar en la región es la idiosincrasia local, "que asocia madera con viviendas precarias. Se pueden hacer mansiones con este material, más durables que cualquier edificio", aseguró Kennedy. De hecho, Londres estrenó el año pasado un edificio de 9 pisos de altura hecho con este sistema. "Otro mito es que son peligrosas. Lo cierto es que si bien la madera es combustible, un incendio surge porque el fuego prende en telas o el sistema eléctrico, y eso puede pasar en cualquier edificación. En comparación, la madera con el fuego genera una película de carbono que la protege y rigidiza su estructura, en ese sentido demora más en derrumbarse que el hierro, que se ablanda", comparó. "Es una sensación cultural. La gente acepta pisos de madera y gusta de los techos de madera. Pero insólitamente desconfía de las paredes de este material", reflexionó el arquitecto. Y aunque los potenciales consumidores se "frenan al hacer la prueba de nudillos" (dar golpecitos en la pared) porque suena hueco, eso de andar golpeando paredes no es algo que uno haga con frecuencia en su casa tradicional", apuntó entre risas.

LA ESTRUCTURA PUEDE DURAR HASTA 200 AÑOS.
LA ESTRUCTURA PUEDE DURAR HASTA 200 AÑOS.

Empleo y casas Según relevamientos que pudo hacer este medio, el Instituto de Viviendas de la Provincia (INVICO) tiene una demanda de 40 mil casas por año, de las cuales alcanza a construir poco más de mil. Si de esas mil viviendas solo el 10 por ciento fueran de madera, se generarían 120 nuevos puestos de trabajo directos y otros 200 indirectos. Cada casa podría estar lista en dos meses y medio, reduciendo un 30% el tiempo utilizado para ese tipo de construcciones. "Además de contrarrestar los mitos con la realidad, hacen falta profesionales que conozcan y ofrezcan este tipo de construcciones. E instituciones educativas, desde escuelas técnicas hasta la universidad, que fomenten la preparación de mano de obra especializada", opinó Kennedy. De cara al futuro, cada profesional de la construcción que se embarque en este desafío podrá especializarse en una parte de la cadena de edificación, y producir "un derrame positivo sobre la economía de la región", afirmó el arquitecto al final. Cuando los principales desafíos del país son la generación de empleo, el déficit habitacional, disminuir el consumo de energía y fortalecer los sectores productivos postergados por años, y al tener una inmensidad de bosques listos para industrializar, al parecer solo falta animarse a entrar en procesos que los países del primer mundo llevan años de recorrer.

Fuerte impulso público y privado para capacitaciones

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Además de la invitación que hiciera en varias oportunidades la Dirección de Recursos Forestales a expertos canadienses, para fomentar el conocimiento técnico que requieren las edificaciones con madera, ahora también la provincia impulsa el vínculo con profesionales chilenos, destacados en la materia. A principios de julio, dos profesionales del país andino arribaron a la provincia por un convenio que concretó el Gobierno provincial para fortalecer la foresto industria. En su visita, presentaron un proyecto respecto a la construcción de casas con madera, encabezaron un encuentro con expertos, industriales, técnicos, referentes de la UNNE y miembros del Consejo Profesional de Arquitectura para difundir sus conocimientos A fines el 2015 la iniciativa denominada "Casas de madera correntina" fue seleccionada para ser financiada a través del Fondo Argentino de Cooperación Sur-Sur y Triangular (FOAR) y en diciembre el convenio inició sus primeros pasos. Pero no solo el sector público apunta a la capacitación. Desde Asociación Plan Estratégico Foresto Industrial de Corrientes (APEFIC) también orientan su esfuerzo en ese sentido. "Los referentes privados de cada una de las ciencias manifestaron sus necesidades de capacitación, y esos talleres son los que se están desarrollando", relató a época Francisco Torres Cayman, gerente de APEFIC. Entre los conocimientos más requeridos por la industria, se cuentan el de higiene y seguridad, procesos de primera transformación y el afilado de herramientas. "El árbol es cónico. La parte más gruesa del tronco va a la industria para hacer láminas y tableros. La parte media del árbol se utiliza para aserrado: se hacen tirantes, machimbres, elementos para la construcción. Y la punta con menor diámetro, sumando ramas y subproductos de industrias, sirve para ser triturada y utilizada en la generación de energía y papeleras. El potencial industrial es inmenso", remarcó Torres. "Se puede hacer un verdadero aprovechamiento eficiente, y no compiten uno con otro, sino que son complementarios", sostuvo. Respecto al potencial de la edificación de viviendas, el experto (quien antes formó parte de la estructura del ahora Ministerio de Industria, vinculado con el sector forestal) opinó que "es muy importante, porque va a hacer que se genere demanda de este tipo de productos en la provincia. Influye mucho la concientización, ya que la sociedad asocia la madera con casas precarias, y no es así", aseguró. En cuanto a la generación de mano de obra, sostuvo: "Cuando se trabaja hay que hacerlo bien, hay mucha gente con ocupación golondrina, o sin trabajo que podría especializarse. Solo hay que canalizar esa necesidad, y desestigmatizarla", expresó al final.

(Fotos: Alberto Paniagua).