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LEVANTAN LA PROHIBICIÓN

China levanta el veto a Marvel después de cuatro años sin estrenos

El Partido Comunista China no ha dado ninguna explicación del regreso de Marvel, como tampoco la dio cuando decidió que 'Avengers: Endgame' sería el último estreno de la franquicia de Hollywood.

Más de 1.000 días y una decena de producciones después, los poderosos reguladores de la Administración Cinematográfica de China, el brazo censor del Partido Comunista en la taquilla patria, han decidido que ya es hora de levantar la prohibición a las películas de Marvel, bloqueadas en el gigante asiático desde mediados de 2019.

Ha sido la cuenta oficial de Marvel en Weibo, el hermano chino de Twitter, quien ha dado la buena nueva a los cinéfilos chinos: los títulos Wakanda Forever y Ant-Man and The Wasp se estrenarán a principios de febrero en salas de cine por todo el país, justo después del largo feriado por el Año Nuevo chino.

Oficialmente, no ha habido ninguna explicación del regreso de Marvel. Como tampoco la hubo cuando se decidió que el estreno de Avengers: Endgame, en abril de 2019, sería el último. Un veto que coincidió con el punto más álgido de la guerra comercial entre China y Estados Unidos y el comienzo de una nueva Guerra Fría entre las dos superpotencias que salpicó, como señalaron entonces algunos analistas, directamente a Hollywood.

Disney, sobre todo, perdió fuerza -y muchos cientos de millones- en el segundo mercado cinematográfico más grande del mundo, con un público que además acogía siempre con gran entusiasmo las aventuras de unos superhéroes con un gran tirón en el merchandising del país asiático. Como ejemplo, la suma de la recaudación de las precuelas de las próximas dos películas que se proyectarán en febrero, ascendió en 2018 a alrededor de 116 millones de euros en China.

"Las películas de Marvel han seguido siendo aquí populares, aunque no estuvieran en los cines porque la gente las veía en las muchas páginas webs ilegales que hay, a las se puede acceder fácil con un VPN. Sobre todo, los más jóvenes, usamos ese sistema para saltar habitualmente la censura y ver las películas prohibidas o navegar por las redes sociales occidentales", explica en una cafetería de Shanghai un chico de apellido Liu.

El inesperado movimiento de la Administración Cinematográfica, que es la división del departamento de propaganda que decide las películas extranjeras que pueden estrenarse en el país, coincide con el éxito que está siendo estos últimos días la secuela de Avatar, que ha ganado más de 200 millones de euros en China hasta el momento.

Tras un tímido estreno en taquilla en diciembre porque coincidió con la primera gran explosión de infecciones por Covid desde el comienzo de la pandemia, la película de James Cameron fue remontando en las salas de las grandes ciudades cuando se llegó el pico de contagios y gran parte de la población pasó el virus y retomó una vieja normalidad que ha costado abrazar tras librarse del yugo de la draconiana política de confinamientos masivos bajo el Covid cero.

Eso lo sabe bien una industria cinematográfica china, que quedó muy tocada al acabar 2022: la taquilla anual -con un estreno de 263 películas, una disminución del 38% con respecto a 2021- fue de 29.400 millones de yuanes (3.880 millones de euros), mucho más baja que los 47.000 millones de yuanes del año anterior, con notorios fracasos en taquilla de producciones de Hollywood como The Batman -la primera película de superhéroes made in USA que llegaba a China en más de dos años, que apenas recaudó 20 millones de euros- o Animales fantásticos: los secretos de Dumbledore. Según las cifras oficiales, el 85 % de los ingresos de 2022 fueron generados por películas locales.

The Hollywood Reporter contaba el año pasado en un reportaje que, más allá de la trifulca política entre Pekín y Washington, la censura y las restricciones por el Covid, desde hace años hay una tendencia de disminución del entusiasmo del público chino por las historias de Hollywood a medida que su sector cinematográfico nacional produce propios films cada vez más logrados.

En 2012, las películas de Hollywood acumularon una participación del 48,2% de los ingresos de taquilla de China. Pero en 2021 era del 12,3%. Ese año, la potencia asiática superó a EEUU como la taquilla más grande del mundo. Desde 2019 -quitando el caso anterior mencionado de Avatar-, solo dos películas de Hollywood han ganado al menos 100 millones de dólares, mientras que más de 20 títulos chinos superaron esa cifra.

En esos dos años con los cines a medio gas por los continuos bloqueos, las películas de Marvel no pasaron el filtro de los reguladores chinos. El año pasado, por ejemplo, se publicó que el esperado estreno de Spider-Man: sin camino a casa se paró porque el distribuidor de la película, Sony, se negó a aceptar la petición de la administración china de eliminar una escena en la que salía la Estatua de la Libertad.

En China, como suele ocurrir, hubo silencio sobre ello. El mutismo también imperó cuando salieron varias informaciones en medios internacionales apuntando que Doctor Strange en el Multiverso de la Locura se había bloqueado debido a la inclusión de un personaje con dos madres lesbianas, o que Eternals no vio la luz porque su directora, Chloé Zhao, que nació en Pekín, había sido muy crítica en varias entrevistas con el régimen chino.

El Mundo