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NUESTRA MUY RICA HISTORIA

Roca, Corrientes y la "Cuestión Misiones"

El 17 de octubre de 1876, siendo presidente Nicolás Avellaneda, entre gallos y medias noches se dictó una ley estableciendo la conveniencia de "colonizar" el territorio misionero, al que se hace referencia aseverando que es un territorio "nacional".

ROCA.

El 17 de octubre de 1876, siendo presidente Nicolás Avellaneda, entre gallos y medias noches se dictó una ley estableciendo la conveniencia de "colonizar" el territorio misionero, al que se hace referencia aseverando que es un territorio "nacional".

Con esa ley como respaldo al año siguiente, el 27 de febrero de 1877, una resolución otorgó al empresario Otto Rose, en carácter de representante de una denominada "Sociedad Anónima de Colonización de Alto Uruguay", dos secciones de tierras misioneras, asentadas en el espacio geográfico que ocupara la reducción de Mártires. Rose no pudo efectivizar la concesión, porque al poco tiempo de haber llegado a la provincia de Corrientes, fue asesinado en la localidad de Concepción. Un crimen nunca esclarecido, pero que, brutalmente, dio al traste por unos años con las injerencias foráneas en un territorio que los correntinos, con cierto criterio de "frente extractivo", venían desarrollando de larga data. Por cierto que los intereses de otras provincias en las posibilidades y los recursos misioneros, en materia de maderas, ganados y el beneficio de la yerba mate, habían incluso dado pie al surgimiento circunstancial de una "provincia" "angaú" de indios, cuyos representantes se elegían en Buenos Aires y que ni siquiera pisaban su territorio. Papel destacado en esto le cupo tanto a Entre Ríos como a Santa Fe. En esta última, debe señalarse al "Patriarca de la Federación", Estanislao López, y sus relaciones comerciales y parentales con Nicolás Despouy, quien supo tener acceso a la explotación de miles de hectáreas en tiempos de Ferré. Por cierto que los "garantes" de la supervivencia, cuando menos formal, de aquella provincia de indios más bien imaginaria, fueron Santa Fe y Entre Ríos, blindándola contra las penetraciones desde Corrientes.

Desde que Ferré iniciara oficialmente la penetración correntina en el territorio misionero, con su célebre "Manifiesto", los intereses correntinos se habían desarrollado en forma ininterrumpida. En especial en la zona de Candelaria. El Expediente de Tierras de Candelaria más antiguo que actualmente custodia el Archivo General de la Provincia, es del año 1871, y ya para ese entonces había juzgados, fuerzas de seguridad, escuelas y toda la parafernalia administrativa de un estado organizado, como puede corroborarse en los Registros Oficiales de la época.

Ante el evidente intento de la Nación de avanzar sobre un territorio en el que Corrientes detentaba jurisdicción y ejercía soberanía de larga data, considerándolo parte integrante e indivisible de su propio espacio geográfico, el 5 de abril de 1877, el entonces gobernador José Luis Madariaga creó una Comisión formada por Ramón Contreras, Lisandro Segovia, Juan Valenzuela y el archivero José Nicolás Alsina, con la finalidad de organizar una colección de documentos probatorios de los derechos correntinos en el contexto de lo que ya por entonces comenzó a ser denominado como la "cuestión Misiones". En el mes de agosto, la Comisión presentó su informe al gobernador quien lo elevó al Congreso Nacional al tiempo que se publicaba en Corrientes en la forma de diferentes folletos. Se trata en total de 556 páginas editadas por la Imprenta "La Verdad" bajo el título de "Colección de datos y documentos referentes a Misiones como parte integrante del Territorio de la Provincia de Corrientes hecha por una Comisión nombrada por el Gobierno de ella". Figura el año 1877 y aparece como Editor Ausonio Bertoni.

Sobre este documento que tendría una importancia capital porque fue utilizado precisamente con fines antagónicos, por los mismos intereses que buscaban la federalización del territorio misionero, cabe agregar que los "datos y documentos" fueron publicados en tres folletos denominados "partes", en papel de muy baja calidad. Dos de ellos fueron localizados integrando un conjunto de papeles guardados en un entrepiso, sin identificación, y se logró armarlos como se arma un rompecabezas, con cuadernillos sueltos. La primera parte, quizá la más enjundiosa, resultó ilocalizable y fue necesario adquirir un juego de fotocopias en la "Harvard College Library" para poder incorporarla al acervo del archivo. Hay además otros dos documentos, pero son ya del año 1881, cuando la "cuestión" atravesaba su etapa cenital. Uno es un "Manifiesto que la Honorable Cámara Legislativa de la Provincia de Corrientes dirige al Honorable Congreso de la Nación, sosteniendo los Derechos de la Provincia al territorio de Misiones parte integrante de la misma". Como curiosidad, en el escudo provincial de la portada, entre otras anomalías, las siete puntas como fondo de la Cruz incombustible, han sido reemplazadas por una serranía.

El otro documento, encabezado por un gran título que reza: "CUESTIÓN MISIONES", es una "Refutación del Mensaje del Presidente con el Manifiesto de la Legislatura de la Provincia de Corrientes – Colección de Artículos publicados en "La Verdad" sobre el mismo asunto".

El hecho es que en el escaso lustro transcurrido desde el fallido intento Rose, había tenido lugar un suceso realmente axial para el destino de las feraces tierras misioneras, cuando en el año 1880 Avellaneda busca imponer como sucesor a Julio Argentino Roca, y debe enfrentar a Mitre, cuyo candidato es Carlos Tejedor. Los liberales correntinos, que en 1878 han derribado a Derqui, por compromisos asumidos para lograrlo, se alinean con Tejedor. En el cruento enfrentamiento resultante, en el que vence el ejército de línea a las milicias, policías y bomberos porteños, las fuerzas correntinas no intervienen aunque se las ha movilizado, pero el gobierno cae y todos los liberales que lo integran deben huir y exiliarse en el Paraguay. En aquel destierro, el exgobernador Felipe Cabral y Manuel Florencio Mantilla responden a las imputaciones que Carlos Tejedor formulara en su obra "La Defensa de Buenos Aires", con una "Defensa de Corrientes", con la que intentan justificar haberse quedado mano sobre mano pese a la gran movilización de hombres y armas efectuada.

Siguen en debate cuáles son las razones por las que Roca amputa el territorio de Misiones a la provincia de Corrientes. Algunos sostienen que se trataba de asegurar fronteras que todavía no estaban bien delimitadas, para el caso, con el Brasil. Otros, afirman que la actuación de los liberales codo a codo con Tejedor, les había valido una profunda enemistad del Delfín de Avellaneda, que les pasó la factura cuando pudo hacerlo.

AVELLANEDA.

No falta quien argumente que los Roca, Julio y Rudecindo, entre otros, habían apreciado grandemente las posibilidades económicas regionales, a través de su actuación in situ durante la Guerra del Paraguay, cuando las fuerzas aliadas vivaquearon durante tanto tiempo en Ensenadas y Paso de la Patria. En realidad, en esas circunstancias incluso se produjo – en Ensenaditas - el óbito de su padre, el Coronel José Segundo Roca, veterano de las campañas al Perú, la Guerra del Brasil, y las contiendas civiles. Había servido a las órdenes de San Martín, Bolívar, Sucre, el Mariscal Santa Cruz, Alvear, Mansilla, Lavalleja, Lavalle, Paz, La Madrid, Urquiza y Mitre.

J. S. ROCA.

El hecho es que para disparar la "Cuestión Misiones", Julio Argentino Roca va a valerse de un personaje designado como administrador de aduanas, dependiente del Gobierno nacional, llamado Mardoqueo Navarro.

LISANDRO SEGOVIA.

Navarro, un catamarqueño con una esmerada educación, había sido saladerista llegando convertirse en socio minoritario de Urquiza.

A la muerte de aquel, reclamó sueldos y ganancias presuntamente adeudadas a la familia y publicó un libro titulado "El general Justo José de Urquiza y el ciudadano Mardoqueo Navarro: protector y protegido, o sea explotador y explotado", tildando a Urquiza de ingrato. Cuando estalló la epidemia de fiebre amarilla en 1871, escribió una serie de cáusticas notas con la intención de denunciar la desidia de las autoridades. Su último libro – El Territorio Nacional de Misiones" - es otra obra de denuncia, para el caso contra la provincia de Corrientes y fue publicada por el Gobierno nacional y ve la luz en paralelo con el mensaje presidencial de Roca del 25 de mayo de 1881, reivindicando como "tierras de propiedad inmediata de la Nación, las de Misiones".

En la próxima nota continuaré historiando su accionar como denunciador profesional en contra de Corrientes.