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Tona Galvaliz

Especial para época

Fuente: webeservice DESARROLLO HUMANO

La vida según cómo la mires

Nada es verdad, nada es mentira; todo es de acuerdo al cristal con que se mira. Hoy es un buen momento para cambiar la mirada sobre aquello que no sucedió como uno esperaba.

¿Sabías que construimos la realidad a través de los estímulos y mediante los sentidos captamos lo que nos rodea? A este movimiento el cerebro elabora un proceso de clasificación, decodificación, seleccionando, ordenando, reelaborando los datos sensoriales obtenidos, para reconstruir la "realidad" y a la conclusión obtenida le otorga un significado, referencia que queda almacenada en la mente.

Por lo tanto, la "realidad" es un constructo individual; nuestra noción formada de lo que vemos y como entendemos los hechos, se crea a partir de las "Interpretaciones mentales" asociados a conceptos, creencias aprendidas, heredadas o inculcadas.

Las representaciones mentales, las creencias, no son copia fiel de la realidad, la información recibida es filtrada porque la mente modifica siempre la realidad.

La manera en que pensamos no es la manera en que vemos.

El proceso mental de percepción se realiza en el cerebro y pasa por tres filtros:

1. Generalizamos: una situación tendemos a interpretar como "siempre", "todo", "nunca".

2. Omitimos: excluimos, pasamos por alto información que no sea relevante de acuerdo a nuestros parámetros culturales, el mapa no es el territorio. Por ejemplo: la noción de lo bueno o malo es cultural, y lo que para una cultura significa una cosa para otra es diferente influyendo e incluyendo en la información relevada.

3. Distorsionamos: construimos interpretaciones sobre los hechos, acomodamos la realidad en base a lo que cada uno cree, y vemos lo que deseamos ver.

Las cosas son como las observamos y observamos las cosas como somos.

Un gran acierto consiste en el hecho de conseguir que nuestra lectura del pasado no determine nuestro futuro.

De manera de evitar anular nuevas posibilidades y oportunidades disponibles para de este modo alcanzar bienestar, felicidad y abundancia.

Buscar independizarnos de todo tipo de condicionamientos surgidos por recuerdos o creencias disfuncionales, pudiendo elegir libremente "el cómo responder" a lo que viene por delante en la vida.

¿Por qué recordamos con gran detalle algunas cosas de nuestra vida y otras no, y por qué nos predisponemos de determinada manera? Por ejemplo, el primer beso, o un antiguo dolor que nos hirió el alma.

Esto sucede porque somos seres emocionales y focalizamos lo que nos conmovió o emocionó feliz o ingratamente, el cerebro extrae de la memoria sólo información puntual y precisa, eligiendo hechos y vivencias que nos han emocionado intensamente.

Ver es biológico, mirar es interpretativo.
La mirada es subjetiva, como también lo es el recordar. Los recuerdos en un 95% son constructos de interpretaciones y sólo el 5% son producto de la realidad real.

Es saludable tomar conciencia y registrar en qué tipo de supuestos o creencias limitantes pudiéramos estar habitando en el día a día, tanto cuando recordamos o miramos; porque lamentablemente ellas son muy condicionantes y suceden en el inconsciente, y no es fácil darse cuenta, por esto es importante el apoyo o acompañamiento profesional de un psicólogo o "counselor" logoterapeuta, entre otros.

Cuidado porque los recuerdos están asociadas a intensos manifiestos acumulados que impulsan a sacar conclusiones rápidas.

Nos convertimos en autores y guionistas del libro de nuestra vida contándonos una historia llena de relatos en base a recuerdos grises y fríos que nos hemos metido.

Anclados, detenidos, adormecidos por recuerdos en que nos pintamos perjudicados, atrapados en la autocompasión, en lugar vivir desde un auto liderazgo y empoderamiento.

Hoy es un buen momento para deshacernos de la mentalidad derrotista o de víctima, pensando que la vida no es justa con uno; hoy es un buen momento para cambiar la mirada sobre aquello que no sucedió como uno esperaba.

Si ya no podemos hacer algo sobre lo que pasó, o como pasó, si es posible repasar esos recuerdos para quedarnos con lo bueno de lo malo, lo perfecto de lo imperfecto, capitalizar la experiencia, descubrir aprendizajes que nos hagan mejores personas y finalmente hacer algo con lo que nos pasa, de eso que sucedió.

Todo está en tus manos. Cuando cambias la manera en que ves las cosas, las cosas también cambian de manera.

(*) IG Tona Galvaliz. FB/LinkedIn. María Antonia Galvaliz.