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Sonsoles Romero Noya

Especial para época

Fuente: webeservice LA EVOLUCIÓN DE INTERNET: DE TEXTOS ESTÁTICOS A REALIDAD VIRTUAL

¿Qué es la Web 3.0 y cómo será el futuro de internet?

Desde su creación en 1990 hasta la actualidad, internet ha tenido tres grandes actualizaciones: la web 1.0, la web 2.0 y hoy en día estamos siendo testigos del desarrollo de la web 3.0. ¿Cómo fue su evolución y dónde nos encontramos ahora?

TIM BERNERS-LEE EN LOS 90’S CON SU INVENTO REVOLUCIONARIO: INTERNET.

El británico Timothy "Tim" Berners-Lee fue la primera persona que estableció una comunicación entre un cliente y un servidor en diciembre de 1990. Luego entregó de forma gratuita el software completo para que sea de libre acceso a todas las personas y puedan disfrutar de los beneficios de esta nueva y poderosa herramienta.

Así concibió internet su creador, sin fines de lucro, y con acceso libre para que el planeta entero lo pudiese utilizar. Y al compartir su software permitió que programadores en un futuro puedan seguir actualizándolo.

Pero el foco siempre fue que sea "una herramienta gratuita que ayude a todos en términos de conectividad, globalización, y que también aporte a las disciplinas médicas, educativas, tecnológicas y científicas que pudiesen valerse de sus beneficios".

Así nació la primera generación de la World Wide Web se la conoce como web 1.0, "static web" o "web estática". Esta brindaba información en forma de texto de modo muy precario, aunque de a poco se fue aggiornando y nacieron los primeros navegadores visuales como Netscape e Internet Explorer que nos permitieron tener páginas más atractivas a la vista. Sin embargo, la interacción entre usuarios no se iba a llevar a cabo hasta el nacimiento de la segunda generación, diez años más tarde.

La web 2.0, también conocida como "web social" nace aproximadamente en el 2004 y es la que permitió el boom de las redes sociales. Es una web no sólo de lectura como la anterior, sino también de escritura, ya que nos permite crear nuestro propio contenido, además de consumir información.

Es la web como la conocemos hoy, en la que compañías como Facebook, LinkedIn, Twitter o Instagram, nos permiten compartir nuestros contenidos a cambio de nuestros datos personales.

Si bien el upgrade a la web 2.0 nos abrió las puertas a compartir nuestras fotos en redes sociales, generar redes de trabajo, intercambiar opiniones en público, fomentar debates, armar nuestros propios emprendimientos y stremear en vivo, por nombrar algunos de sus usos, no podemos dejar pasar por alto sus aspectos negativos.

Lo recordarán seguramente que al aceptar contratos de plataformas como Facebook, uno cede sus derechos de privacidad a la compañía, así como la "titularidad" del contenido que suba a estas plataformas. Es decir que una vez que estén subidas, no somos más dueños de nuestras creaciones intelectuales, visuales ni audiovisuales.

Además, esta web trajo consigo problemas no menores como el crecimiento exponencial de ciberataques: trolls, hackers y spams que amenazan constantemente la seguridad de nuestros propios datos. Y ni hablar de la venta de datos personales con fines publicitarios y políticos.

El hecho de tener que entregar nuestra privacidad y datos personales a las compañías, sumado a no poder ser dueños de nuestros contenidos son la antítesis de la idea originaria que tenía el creador de internet: que sea una herramienta de utilidad y un espacio seguro, gratuito, abierto. No un negocio para monopolios.

Esto ha inspirado al mismísimo Berners-Lee a evolucionar la web en su sucesora, la web 3.0, con el fin de retomar el timón del barco y recuperar el espíritu libre de su magnífico invento.

BERNERS-LEE REALIZÓ UN LLAMAMIENTO PARA QUE LOS USUARIOS PUEDAN CONTROLAR SUS DATOS.

La web 3.0
La web 3.0 es una web de lectura y escritura en la que se añade además la propiedad digital. La misma está dando recién sus primeros pasos en Internet, y coexiste con la anterior, que es la que usamos hoy en día la mayoría de los usuarios. ¿Cómo funciona? El cambio base fue delegar a computadoras e inteligencia artificial el manejo, mantenimiento y procesamiento de datos tanto de internet como de aplicaciones, un trabajo que antes estaba a cargo de personas.

Gracias a la inteligencia artificial, las computadoras entienden y recopilan la información que reside en la red de forma semántica (comprendiendo el significado de las palabras), y ya no se limitan sólo a clasificar de manera sintáctica (de modo literal, sin comprensión). De este modo se logra una mejor organización de la información y se optimizan las búsquedas, ahora por significado y no por contenido textual. En palabras de Berners-Lee, la idea es crear una "web semántica" que procese la información lo más parecido a nuestro razonamiento humano, y nos muestre del mismo modo, filtrando fake news, clickbait’s, y todos el spam que hizo que internet se haya vuelto un lugar que perdió mucha confianza por parte del usuario.

Además, la web 3.0 posibilita la existencia de la tecnología Blockchain, que otorga transparencia y descentralización, dejándonos ser dueños de nuestros propios contenidos sin compañías de por medio. Así nacieron los monederos digitales,que nos permiten realizar transacciones financieras con criptomonedas resguardadas en esta tecnología de seguridad, sin la necesidad de una entidad bancaria (algo que se conoce como finanzas descentralizadas).

Podemos también poseer activos digitales gracias a los NFTs, tokens no fungibles que pueden ir desde una certificación de autenticidad de una obra de arte digital hasta una certificación legal luego de realizar un curso de capacitación (se espera que los diplomas de las facultades se entreguen en un futuro en este mismo formato). Y como frutilla del postre podemos comprar y rentar terrenos digitales en entornos virtuales descentralizados, como los metaversos "Descentraland" o "The Sandbox" por nombrar los más populares.

La intención de la web 3.0 es recuperar, como hemos dicho, el fin con el cual se creó internet: volverlo un aliado en nuestras actividades diarias, facilitarnos las operaciones y permitirnos ser dueños de todo lo nuestro que alberga allí. Aprovechar las ventajas de este enorme invento que hoy en día ya forma parte de la vida de todos, pero de manera directa, sin terceros intermediando. Navegar en un entorno seguro, en el que la venta de datos y los ciberataques sean cosa del pasado.

Internet avanza, se actualiza. Sitios webs más seguros y transparentes. Búsquedas más correctas, rápidas y personalizadas. Aplicaciones inteligentes, que no sólo nos facilitan la vida cotidiana, sino que nos abren las puertas a un mercado económico virtual que ahora estará 100 por ciento en nuestras manos.

Fuera de los usuarios comunes, la web 3.0 ya está impactando favorablemente en ámbitos como la biomedicina y la educación y, seguramente si todo avanza de un modo optimista, en un futuro más disciplinas encontrarán de qué manera sacar provecho a esta nueva actualización que tiene muchísimo por ofrecer.

El futuro de internet promete ser democrático, seguro y descentralizado.

Y como Tim Berners-Lee treinta años atrás lo soñó promete ser de un modo que nos vendría muy bien como sociedad: completamente altruista.