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Gustavo Lescano

Redacción de época

Fuente: webeservice ENTREVISTA EN PROFUNDIDAD CON época

Rossi: "Fue un error la forma en que se manejó mi salida del gabinete"

El exministro de Defensa fue desplazado tras querer ser candidato en su provincia. "Eso significó una represalia de la dirigencia del FDT", acusó. Hoy, llama a la unidad de cara al 2023. Dijo que habla más con el Alberto que con Cristina.

En cada rumor de cambios en el gabinete siempre se menciona el nombre de este santafesino de 62 años, uno de los punta de lanza del kirchnerismo desde los tiempos de esplendor. Pero, casi como una paradoja, hace un año se produjo su desplazamiento del cargo de Ministro de Defensa de Alberto Fernández, cuando se pidieron las renuncias de funcionarios que iban como candidatos.

"Me parece que fue un error la forma en la que se manejó el tema", lanzó Agustín Rossi en una entrevista con época durante su visita a Corrientes. Al respecto, explicó que ese error "no se dio porque fue mi caso", sino que "fue un error la consigna que emanó de la dirigencia nacional del Frente de Todos que era: ‘listas únicas o muerte’". Además aseguró que "no tengo resentimiento, no tengo odio, no tengo broncas…".

El exlegislador nacional mantuvo una extensa charla con este diario horas antes del acto del viernes en la ciudad, donde se lanzó "La Corriente Nacional de la Militancia" con un fuerte mensaje de unidad en la alianza oficialista de cara a las presidenciales del 2023.

En efecto, después de cuestionar la manera en que se fue del gobierno de Alberto, pero sin resentimientos, como dijo, hoy tiene una misión también paradójica: cohesionar el Frente de Todos para llegar unidos al 2023 y superar las pujas internas que hoy golpea al oficialismo.

En la entrevista con época habló de todo. Y en la edición de ayer ya se hizo un adelanto de los conceptos que expuso Rossi. El también exministro de Cristina, consideró que "lo antinatural sería que el Presidente no piense en su reelección" y que "sus chances dependerán de (suerte de ) la gestión.".

También reconoció que "Cristina hizo un aporte importante cuando calificó la situación interna como un debate. Eso aleja ‘discusión’ y ‘pelea’, que se asocia mucho más a todo lo que es la disputa por espacios de poder, por cargos, etcétera. Me parece que el término ‘debate’ es más genuino".

En este sentido, agregó que "el debate debe encontrar alguna síntesis, que es como se saldan los debates. Si eso no es posible, por diversas circunstancias, lo que hay que hacer es aprender a convivir con las diferencias", y "si las diferencias siguen existiendo hacia el año que viene, me parece que lo más genuino es resolverlo en el marco de unas PASO", indicó.

A continuación la segunda y última parte de la entrevista a Rossi realizada por diario época.

¿Le dolió la forma en que se fue del gobierno?

Es tan difícil ver esas cosas en términos de dolor… La pregunta sería: ¿está resentido por cómo se fue del gobierno? La respuesta es: no. No tengo resentimiento, odio ni broncas… Me parece que fue un error la manera en que se manejó el tema. Pero no por mí. El error fue la consigna que emanó de la dirigencia nacional del Frente de Todos que era "listas únicas o muerte". Y terminó resultando que de los 24 distritos electorales en que se competieron, en 17 ganaron los frentes que tuvieron PASO.

¿Y cómo impactó eso?

La verdad que yo no planteaba ninguna disidencia más allá de la voluntad de un dirigente político, que tiene más de 40 años de militancia en el peronismo de Santa Fe, de tratar de representar a su provincia en el Senado de la Nación.

Y eso significó una represalia de la dirigencia nacional del Frente de Todos y en ese marco estuvo el pedido que me hizo el Presidente de que tenía que dejar el Ministerio de Defensa para ser candidato. Pero no fue la única represalia. Por ejemplo no me dejaron participar del cierre de campaña en Buenos Aires, en Tecnópolis...

DE 2013 A 2015 ROSSI FUE MINISTRO DE DEFENSA DE CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER.

¿Esa cuestión la volvió a hablar con Alberto Fernández?

No, no… hay cosas que en política no se hablan más… uno valoriza.

Antes de los recientes cambios en el gabinete, se mencionó su nombre, ¿estuvo cerca de algún nombramiento?

Se menciona mi nombre cada vez que hay alguien que va a salir… o se va a jubilar… y si es el ascensorista de Casa Rosada, dicen llamálo a Rossi (dijo entre risas).

EL SANTAFESINO TAMBIÉN FUE TITULAR DE DEFENSA ENTRE 2019 Y 2021 CON ALBERTO.

¿Pero por qué se da esa reiteración?

No sé por qué. Creo que en realidad me pone en una situación de mucha incomodidad, en donde yo no estoy. Porque no estamos hablando de un gobierno nuevo que se está conformando de cero. Siempre hay un compañero o compañera que está desempeñando su gestión en el lugar en que se me menciona. Yo nunca le pedí al Presidente volver a la gestión. Hablo con él, pero nunca le pedí eso, y nunca se lo pediría.

¿Y si lo llama está dispuesto?

En ese lugar no quiero ponerme. Porque es el lugar que intento salir. Quiero aportar desde el lugar en que estoy: un dirigente con responsabilidad política y sin responsabilidad de gestión. Estoy buscando dar mi aporte al Frente de Todos para el fortalecimiento de la alianza; de sus líderes, Alberto y Cristina; de fortalecer la gestión. Eso tiene sus ventajas también: puedo obrar con mayores libertades.

¿Y cuál es su posicionamiento?

Es en el lugar en que estoy: tratando de fortalecer la gestión del presidente, fortalecer el Frente de Todos, trabajar en su unidad. Me siento más identificado como "peronista-kirchnerista", porque creo que son categorías políticas permanente, porque ya tuvieron una validación de la historia. Prefiero siempre eso a que sea identificado con las categorías coyunturales de ‘cristinista’ o ‘albertista’.

¿Y cómo ve el camino al 2023?


Hay que poner a toda la acción política que uno realiza en los debates un marco ideológico. Y lo que se va jugar en las próximas elecciones en 2023 es el sentido de la historia de los últimos 70 o 75 años.

¿Y ahí qué pasará?


Lo que la derecha va a salir a plantear es que los problemas de Argentina son los problemas derivados del populismo, y el populismo es el peronismo en el país, el peronismo/ kircherismo en su versión más moderna.

Y si ganan las elecciones, van a venir por todos los derechos que consagraron los gobiernos de Perón y Eva y los de Néstor y Cristina.

¿Habrá un escenario claramente polarizado ideológicamente hablando, o puede haber una tercera opción?


Yo no la veo... lo que sí está claro es que apareció una opción a la derecha de la derecha, que es Milei.

Ir a los extremos siempre es peligroso…


No creo que el Frente de Todos deba ir a los extremos. Debe tratar de representar el sentido común del conjunto de los argentinos. Sobre el extremo de Milei, digo que no hay que sobreestimarlo ni subestimarlo...

Veo a Milei exagerando una violencia discursiva, verbal, de gestos que evidentemente lo asocia a algunas expresiones que aparecen en Europa, como Vox y Le Pen…

¿Pero lo ve a Milei como peligroso para el sistema, como algunos advierten?


Sí, sí. Lo veo peligroso. Pero tampoco lo sobrestimo.

Electoralmente hablando, ¿Milei no termina siendo más funcional al Frente de Todos que a Juntos por el Cambio?


Las encuestas dicen que le saca más puntos a Juntos por el Cambio que al Frente de Todos. Yo no especularía con eso. No buscaría eso, porque eso nos hace pensar más en los otros que en nosotros. Creo que, como todo oficialismo, la elección del 2023 depende de nosotros y no de cómo se posiciona la oposición.

¿Habla seguido con Alberto Fernández?


Esta semana estuve charlando con él y me invitó a almorzar… estuvo rico el abadejo (risas).

¿Pero comparte lo que plantea?


El Presidente comparte esto, tiene esta idea. Está claro que nosotros... desde el punto de vista político, el fracaso del Frente de Todos será que tengamos que entregar el gobierno al neoliberalismo dentro de un año.

¿Así como con Alberto, habla también con Cristina?


Menos…

¿Pero hay diálogo?


Sí, sí. Pero hablo más cotidianamente con Alberto que con Cristina.

¿Y por qué se da eso?


Porque se dio así. Después que me fui del gobierno, tanto Alberto como Cristina apoyaron los candidatos de (Omar) Perotti en la provincia de Santa Fe. Restablecí la relación en términos políticos y afectivos con los dos. Pero después se fue dando otra cosa en lo práctico y cotidiano: establecí un diálogo que fluye más con Alberto que con Cristina.

"Con Perotti no tengo ni buena ni mala relación: no tengo relación"

¿Cómo se lleva con Perotti?


¿Con quién?

¿Con Perotti?


No me llevo… No tengo ni buena ni mala relación. No tengo relación…

¿Y eso lo impulsa a dar pelea propia?


No, porque yo ahí aprendí a convivir con las diferencias. La Corriente tiene 17 años de vigencia en la provincia de Santa Fe, somos una expresión política con trayectoria, y ya definimos quien será nuestro candidato a gobernador en las próximas elecciones. Allí no hay reelección. Y seguramente competiremos con el candidato que proponga Perotti. Aceptaremos esas reglas del juego.

Cuando dice "no me llevo", ¿eso es irreconciliable?


Siempre digo que en política nada es irreconciliable. Tengo una mirada política distinta (a Perotti): creí que me iba a encontrar con un liderazgo moderno. Hice mucho, hicimos muchísimo para que Perotti sea gobernador. Aportamos mucho a esa elección de 2019 y pensé que me iba a encontrar con un liderazgo moderno, democrático, participativo… pero bueno no me encontré con eso, sino con un liderazgo excluyente, en el que era difícil plantear alguna diferencia y convivir con esa diferencia. Entonces me corrí de esa expresión.

Convivimos sí dentro del Frente de Todos.

De Vera a Rosario

Agustín Oscar Rossi nació en la ciudad de Vera en el norte santafesino. En 1977 fue a Rosario a estudiar en la universidad, en la que se recibió de ingeniero civil. Hay una anécdota que Rossi compartió. Contó que llegó a Rosario 24 horas antes de comenzar las clases. Y en la pensión, los estudiantes vecinos le preguntaron si era del Paraguay. Al decirle que no, le preguntaron si era de Corrientes, o de Chaco. "Y no, les dije que bajaran un poco más en el mapa: era del norte de Santa Fe. Y me reiteraban la pregunta por mi tonada (risas). Santa Fe es así".