Viernes 25/01/2013 | 16:19 hs Leído 340 veces.
ROSA RITA DUETE, UNA CORRENTINA QUE COMBINA LA TECNICA Y EL ARTE
Autor: María Inés Freiberger Fotos: José "Pepe" Molina
Llega al diario con sus cuadros, con su sonrisa envidiable y amabilidad a flor de piel. Se sienta y rápidamente exhibe sus cuadros. “Paisaje de Chubut fue mi primer cuadro”, expresa Rosa y describe que hay en él. Un verde colorido, un lago y montañas es lo que se observa, pues a partir de estos componentes construye gran parte de su producción artística. “Me acuerdo que de niña me gustaba dibujar siempre una casita y un pino alto”, recuerda Rosa. Y agrega “siempre me acompañó esa imagen en mi mente y hoy entiendo lo que significa eso en mi vida”.
Todo tiene su explicación: su papá fue albañil y desde muy chica siempre la acompañó en el trabajo, “allí aprendí a conocer los materiales de construcción y lo ayudé a levantar nuestra casa. Esto fue, levantar paredes, colocar piso, revocar y pintar. La curiosidad me llevó a querer seguir descubriendo esa profesión”, recuerda.
La escuela primaria la realizó en Buenos Aires y a los 12 años emigró hacia Corrientes porque su padre al ser hijo único debió quedarse al cuidado de sus propios padres. “Papá era único hijo y mis abuelos estaban muy enfermos…y la sangre tira (expresa y sonríe Rosa). Al principio no me gustaba nada y yo debía comenzar la secundaria, mi alegría fue cuando descubrí que la escuela Técnica Bernardino Rivadavia se encontraba cerca de casa, así que fui decida a decirle a mis padres “¡yo quiero entrar en la escuela técnica!”.
Quizás no lejos del asombro su idea fue respaldada por sus padres y al poco tiempo ya se encontraba estudiando sola para realizar el ingreso. “En esa época se rendía examen de ingreso de matemáticas y lengua, estudié sola y lo aprobé. Fue tan grande mi emoción ya que había más de 300 aspirantes y de los cuáles solo aprobamos 100. Por eso soy Maestro Mayor de Obras”, puntualiza.
De allí todo parece una poesía en su vida. Sin duda las dificultades no faltan pero Rosa recuerda y describe todo con precisión y alegría. “Como dije la sangre tira. Soy nacida en San Luis del Palmar como mi abuelo Lucas Duete y mi padre Colas Duete. Me gusta mi tierra, mis orígenes, aquí me llegó al amor y logré conocer la cultura, el mate, el chamamé y el sapucay. Todo es una expresión profunda del sentir correntino. Soy peregrina de nuestra Madre de Itatí. Nuestra tradición. Gracias mamá y papá por darme la vida en esta hermosa tierra. ¡Chero jaijú!”, exclama.
Y como se describe al principio, la casa y el pino alto marcaron su vida profundamente. “Me gusta diseñar, proyectar, me dediqué a la docencia y comencé muy joven siempre en lo técnico. Di clases de construcciones de albañilería y fundaciones, proyecto, dibujo técnico, proyecto final física”. Actualmente se desempeña como preceptora en el turno mañana de la Escuela Técnica “Juana Manso” y por la tarde es profesora de física en el mismo establecimiento.
A lo largo de la charla reitera su gusto intenso por la naturaleza, detalle no menor. Rosa es una ferviente defensora del cuidado del medio ambiente y lleva con ella una profunda reflexión acerca de querer la naturaleza y por ende cuidarla. El pino alto fue su origen, “hoy puedo afirmar que eso expresa mi fuerte inclinación por la naturaleza. Me encanta observar las plantas, los animales, el agua”, detalla. “En el 2003 inicie un curso en una librería muy reconocida de Corrientes con la arquitecta Susana Gómez y comencé a relacionarme con el arte de pintar. Ella se mudó a otra localidad y quedé un tiempo sin pintar. Encontré una nota en el diario época sobre el profesor Osmar Sorbellini y fue así que me acerqué a ellos luego de conversar con mi marido ya que siempre tuve la inquietud de ingresar en el mundo del arte y la pintura”.
Tras su primer día en el Instituto – acompañada de su marido – Rosa no dejó de pintar y de esto ya han pasado casi cinco años. “Desde ese día, febrero del 2008 estoy dibujando y pintando. En ese tiempo comencé a dibujar y a pintar con tiza pastel, una técnica hermosa. Luego de esto el profesor me autorizó a pintar en óleo y en el año 2009 recibí por parte del Instituto una medalla como “Destacados en Pintura 2009”. Del mismo modo incursionó en la técnica “al lápiz” en la cual tuvo que acomodarse a un nuevo uso, lejos de lo que ya conocía y como lo utilizaba en su profesión.
“De trazos finos y precisos que siempre utilicé en mi trabajo, debí aprender a dibujar con trazos gruesos. Dejando que el lápiz se desplace con agilidad y libertad”.
“En el Instituto Sorbellini Cartoon me siento muy cómoda, es un lugar lleno de entusiasmo, armonía y totalmente agradable. Tengo compañeros pequeños desde los 8 o 9 años y hasta personas mayores que yo. Siento como realmente todos vamos creciendo en este mundo del arte, todas las clases aprendemos cosas nuevas, además de compartir con los compañeros.
De este modo Rosa vuelve a guardar sus trabajos y adelanta detallas de su próximo trabajo: “un caballo blanco corriendo por el campo” describe. De fondo una densa vegetación verde, con pinos, pasto y árboles. Solo saco mi paleta y mi pincel e intento que mi pintura transmita la sutileza, la humedad, la delicia de la naturaleza viva, el movimiento, la suavidad del viento hasta lograr transmitir toda la energía que está inserta en la pintura. Y ésta es la forma en que quiero llegar a todos y lo que quiero transmitir y representar en cada una de mis obras”.
Se despide y tras una mirada fija exclama: ¡Bendiciones!.
Aumentar tamaño del texto
Disminuir tamaño del texto
“El pintar es sanador y relajante, es paz y armonía”
Autor: María Inés Freiberger Fotos: José "Pepe" Molina
Llega al diario con sus cuadros, con su sonrisa envidiable y amabilidad a flor de piel. Se sienta y rápidamente exhibe sus cuadros. “Paisaje de Chubut fue mi primer cuadro”, expresa Rosa y describe que hay en él. Un verde colorido, un lago y montañas es lo que se observa, pues a partir de estos componentes construye gran parte de su producción artística. “Me acuerdo que de niña me gustaba dibujar siempre una casita y un pino alto”, recuerda Rosa. Y agrega “siempre me acompañó esa imagen en mi mente y hoy entiendo lo que significa eso en mi vida”.Todo tiene su explicación: su papá fue albañil y desde muy chica siempre la acompañó en el trabajo, “allí aprendí a conocer los materiales de construcción y lo ayudé a levantar nuestra casa. Esto fue, levantar paredes, colocar piso, revocar y pintar. La curiosidad me llevó a querer seguir descubriendo esa profesión”, recuerda.
La escuela primaria la realizó en Buenos Aires y a los 12 años emigró hacia Corrientes porque su padre al ser hijo único debió quedarse al cuidado de sus propios padres. “Papá era único hijo y mis abuelos estaban muy enfermos…y la sangre tira (expresa y sonríe Rosa). Al principio no me gustaba nada y yo debía comenzar la secundaria, mi alegría fue cuando descubrí que la escuela Técnica Bernardino Rivadavia se encontraba cerca de casa, así que fui decida a decirle a mis padres “¡yo quiero entrar en la escuela técnica!”.
Quizás no lejos del asombro su idea fue respaldada por sus padres y al poco tiempo ya se encontraba estudiando sola para realizar el ingreso. “En esa época se rendía examen de ingreso de matemáticas y lengua, estudié sola y lo aprobé. Fue tan grande mi emoción ya que había más de 300 aspirantes y de los cuáles solo aprobamos 100. Por eso soy Maestro Mayor de Obras”, puntualiza.
De allí todo parece una poesía en su vida. Sin duda las dificultades no faltan pero Rosa recuerda y describe todo con precisión y alegría. “Como dije la sangre tira. Soy nacida en San Luis del Palmar como mi abuelo Lucas Duete y mi padre Colas Duete. Me gusta mi tierra, mis orígenes, aquí me llegó al amor y logré conocer la cultura, el mate, el chamamé y el sapucay. Todo es una expresión profunda del sentir correntino. Soy peregrina de nuestra Madre de Itatí. Nuestra tradición. Gracias mamá y papá por darme la vida en esta hermosa tierra. ¡Chero jaijú!”, exclama.
Y como se describe al principio, la casa y el pino alto marcaron su vida profundamente. “Me gusta diseñar, proyectar, me dediqué a la docencia y comencé muy joven siempre en lo técnico. Di clases de construcciones de albañilería y fundaciones, proyecto, dibujo técnico, proyecto final física”. Actualmente se desempeña como preceptora en el turno mañana de la Escuela Técnica “Juana Manso” y por la tarde es profesora de física en el mismo establecimiento.
A lo largo de la charla reitera su gusto intenso por la naturaleza, detalle no menor. Rosa es una ferviente defensora del cuidado del medio ambiente y lleva con ella una profunda reflexión acerca de querer la naturaleza y por ende cuidarla. El pino alto fue su origen, “hoy puedo afirmar que eso expresa mi fuerte inclinación por la naturaleza. Me encanta observar las plantas, los animales, el agua”, detalla. “En el 2003 inicie un curso en una librería muy reconocida de Corrientes con la arquitecta Susana Gómez y comencé a relacionarme con el arte de pintar. Ella se mudó a otra localidad y quedé un tiempo sin pintar. Encontré una nota en el diario época sobre el profesor Osmar Sorbellini y fue así que me acerqué a ellos luego de conversar con mi marido ya que siempre tuve la inquietud de ingresar en el mundo del arte y la pintura”.
Tras su primer día en el Instituto – acompañada de su marido – Rosa no dejó de pintar y de esto ya han pasado casi cinco años. “Desde ese día, febrero del 2008 estoy dibujando y pintando. En ese tiempo comencé a dibujar y a pintar con tiza pastel, una técnica hermosa. Luego de esto el profesor me autorizó a pintar en óleo y en el año 2009 recibí por parte del Instituto una medalla como “Destacados en Pintura 2009”. Del mismo modo incursionó en la técnica “al lápiz” en la cual tuvo que acomodarse a un nuevo uso, lejos de lo que ya conocía y como lo utilizaba en su profesión.
“De trazos finos y precisos que siempre utilicé en mi trabajo, debí aprender a dibujar con trazos gruesos. Dejando que el lápiz se desplace con agilidad y libertad”.
“En el Instituto Sorbellini Cartoon me siento muy cómoda, es un lugar lleno de entusiasmo, armonía y totalmente agradable. Tengo compañeros pequeños desde los 8 o 9 años y hasta personas mayores que yo. Siento como realmente todos vamos creciendo en este mundo del arte, todas las clases aprendemos cosas nuevas, además de compartir con los compañeros.
De este modo Rosa vuelve a guardar sus trabajos y adelanta detallas de su próximo trabajo: “un caballo blanco corriendo por el campo” describe. De fondo una densa vegetación verde, con pinos, pasto y árboles. Solo saco mi paleta y mi pincel e intento que mi pintura transmita la sutileza, la humedad, la delicia de la naturaleza viva, el movimiento, la suavidad del viento hasta lograr transmitir toda la energía que está inserta en la pintura. Y ésta es la forma en que quiero llegar a todos y lo que quiero transmitir y representar en cada una de mis obras”.
Se despide y tras una mirada fija exclama: ¡Bendiciones!.
saul
Dónde se pueden ver y/o comprar los cuadros de la sra? si es que los vende. Gracias!
Viernes 25/01/2013 | 20:41 hs
EPOCA
Si sos tan amable saul, te podes contactar con la redaccion del online del epoca y te podemos brindar mayores datos de como contactar a Rosa. Muchas Gracias
Sábado 26/01/2013 | 15:17 hs
Comente esta Noticia:
Fotos del día
Aumentar tamaño del texto
Disminuir tamaño del texto
Últimas noticias
Leer
Política
21:51 hs | Obreros de la construcción acordaron un aumento salarial
Leer
Deportes
20:25 hs | El cestoball continúa su actividad en los barrios
Leer
Deportes
20:15 hs | Se postergó la disputa de la Copa 'Rodrigo Leconte' de Polo
Leer
Deportes
19:50 hs | Árbitro debutante para Boca Unidos y Ferro
Leer
Info General
19:52 hs | En 10 años se triplicaron las exportaciones argentinas
Leer
Info General
18:39 hs | La Justicia procesó a imputados por la causa del derrumbe de calle San Martín
Leer
Info General
18:02 hs | Gestionan la apertura de la carrera de Ingeniería Industrial
Leer
Internacionales
19:49 hs | La comunidad católica se prepara para honrar a Santa Rita de Casia




















































